
La iglesia católica St. Mary’s, en Bloomington, se llenó de fe, emoción y tradición durante la celebración del Día de la Virgen de Guadalupe, una de las fechas más importantes para la comunidad católica mexicana y de herencia hispana en la localidad. Antes del amanecer y luego, entrada la noche, decenas de familias se congregaron para participar en una jornada marcada por la oración, la música y el agradecimiento.
Las actividades incluyeron Las Mañanitas, rosarios, danzas tradicionales con tambores, la representación de las apariciones de la Virgen y una misa solemne en español, acompañada por música en vivo. Los sonidos profundos de los tambores y los cantos resonaron dentro del templo, creando un ambiente cargado de simbolismo y devoción que conmovió a los asistentes.
Gran parte de la celebración fue posible gracias al trabajo voluntario de muchos feligreses, en su mayoría de origen mexicano o herencia hispana, que durante semanas y meses se organizaron para cuidar cada detalle. Adolescentes de la comunidad practicaron por meses las danzas indígenas, los movimientos rituales y las piezas musicales que acompañaron la liturgia, demostrando disciplina, orgullo cultural y un fuerte sentido de pertenencia.
Más allá del acto religioso, la celebración se convirtió en un espacio de encuentro intergeneracional donde la fe, la identidad y la tradición se transmitieron de una generación a otra. Para muchos, fue un recordatorio de sus raíces y de la importancia de mantener vivas estas expresiones culturales, incluso estando fuera de México, a través del compromiso comunitario y la participación activa de jóvenes y adultos.
Por Gabriela Sánchez


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